Es maravilloso lo que se disfruta cuando trabajas en lo que te apasiona

Cuando en el 2012 decidí comenzar mi formación en Coaching, hoy cuatro años más tarde, puedo decir que ha sido una de las decisiones más acertadas que he tomado en mi vida. Fue encontrar mi pasión y disfrutar con mi trabajo.

Todo comenzó por vivir la experiencia de aprender a comprenderme a mi y comprender mi vida desde otra perspectiva y con otras posibilidades diferentes a como lo estaba haciéndolo hasta ahora.

Con el tiempo continúe formándome en Inteligencia Emocional y posteriormente en PNL (Programación Neurolingüistica). Todas ellas, junto al coaching, disciplinas para acompañar en el crecimiento personal.

Reinventarme es lo primero que hizo mi formación en coaching. Abandoné vivir de una nómina por cuenta ajena para aprender a llevar mi propio negocio y con ello vivir de mis propios ingresos.

La maravillosa experiencia de enseñar lo que aprendes

Conforme iba avanzando y afianzándome como coach comenzó a surgir la posibilidad de formar a personas que les apasionaba el mundo del crecimiento personal.

Compartir mis conocimientos no surgieron desde una institución o escuela de formación que me respaldará. Nació de la primera persona que un día me conoció y me dijo “yo quiero hacer el coaching que tu haces ¿me formarías?”. Gracias Yasmina por esa enorme confianza que depositaste en mi, siempre en mi corazón.

Después llegaron Patricia, Carmen, Pilar, Pepa, Marta, Mamen, Sonia, la mayoría de ellas primero clientes de mi coaching y luego alumnas de mi formación. Muchas gracias también a vosotras, siempre en mi corazón. Y sobre todo a mi querida Mayte, mi gran compañera y colaboradora.

Quiero compartir lo que yo aprendo

Invierto mucho tiempo y dinero en seguir formándome para continuar en la excelencia de esta maravillosa profesión, no lo entiendo de otra manera.

Hace mucho tiempo que tengo claro que todo lo que aprendo lo quiero compartir y esto es lo que me mueve profesionalmente.

Para mi formar a una coach tiene, principalmente, el valor de la confianza que ellas depositan en mi y tiene el valor de su compromiso hacia el aprendizaje primero de su crecimiento personal y si surge, más tarde, el acompañamiento al crecimiento de otras personas.

Mi compromiso es estar al cien por cien con ellas desde ser: su formadora, su coach, su supervisora y su mentora.

Conforme mi experiencia iba aumentando en esta área, iba saliendo de la zona de confort como formadora. Comencé de manera individualizada y “en voz baja” con ellas y después de un tiempo trabajando así, decidí probar otra opción formar en pequeños grupos.

Ese pequeño grupo ya está aquí. Comenzamos en marzo, y donde la esencia de la formación individualizada no se pierde ya que las tutorías individuales siguen teniendo un peso muy importante en esta formación.

Si tu deseas este camino, hay plazas abiertas para el próximo mes de octubre de este año 2016. Más información en www.crecimientocomoactitud.com

Todo este camino y mucho más, no lo hubiera andado si todo lo que comparto con mis alumnas, no lo aplicará en mi misma. Esto que te cuento hoy, es una pequeña parte de lo que te ayuda el crecimiento personal.

Si alguien en 2012 me hubiera dicho que iba a ser coach de coachs y formar a coachs, no me lo hubiera creído. Cuatro años más tarde esto es una realidad apasionante. Un coach debe tener su propio coach.

¿Quieres crecer, confiar en ti, desbloquearte y/o conseguir unos objetivos y tú solo no puedes? Contrata un coach.

Te regalo una sesión de descubrimiento sin ningún compromiso. ¡Anímate!

Te agradezco muchísimo, si compartes este artículo en tus redes sociales.

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