No hay fracaso sino aprendizaje

“No hay fracaso sino aprendizaje” es una frase, tipo ´mantra´que me acompaña desde que decidí reinventarme y dar un giro profesional a mi vida.

¿Qué es éxito? o ¿qué es fracaso? No voy a buscar su definición, simplemente voy a contarte lo que estás palabras significan para mí.

Éxito es ir cumpliendo metas y objetivos. Es tener en línea mis valores con mis propósitos. Es, en definitiva, crecer cada día para ser mejor persona y mejor profesional.

Fracaso es aprender de los errores. Estar en movimiento y actuar implica cometer errores. Los errores son necesarios en la vida para seguir creciendo. En ocasiones, resulta doloroso ver que los acontecimientos no son como esperabas, pero es necesario seguir hacia adelante. Permítete cometer errores porque eres un ser humano.

¿Por qué traigo hoy esta frase al post de esta semana?

Porque durante estos meses he tomado decisiones no acertadas que me han llevado a pensar que quizás hubiera sido mejor haber continuado en la línea de trabajo que llevaba. Sin embargo, esto no es así. Era y sigue siendo necesario cambiar, evolucionar, crecer.

Cambio es desarrollo o, mejor aún, Cambio es Crecimiento

#Pasiónporelcrecimiento

En primavera de este año sentí la necesidad de dar un salto en el escaparate de mi negocio. Así que me puse manos a la obra y le di una vuelta a todo construyendo una imagen corporativa renovada, una nueva página web y diseñando productos nuevos. A ello, dediqué durante los meses de verano toda mi energía y todo mi tiempo.

Errores que he cometido
  • Primer error, no descansar y desconectar en vacaciones.

Durante julio, agosto y septiembre trabajé muchísimo sin apenas días de descanso o desconexión, algo muy necesario en el tipo de trabajo que yo realizo. Toda mi energía se centró en continuar trabajando.

  • Segundo error, no realizar los cambios con una estrategia.

Una de mis características es comenzar las cosas sin mucha planificación. Pienso algo, me conecta y me pongo en marcha. Casi siempre me funciona. En este caso no fue así; me propuse un cambio de imagen corporativa sin haber realizado un plan estratégico. Resumiendo, comencé la casa por el tejado.

  • Escuchar cantos de sirena y creérmelos.

Una persona se puso en contacto conmigo para ofrecerme una oportunidad de ampliar líneas de negocio. En principio, era comenzar poco a poco para testar cómo funcionaba esta nueva opción. Sin embargo, no fui consciente de cómo aquello se convirtió en una vorágine de trabajo que no supe detener a tiempo.

El error fue no “escucharme” no darme cuenta de que la manera de hacer las cosas que me proponían no era mi manera. Esta persona me ha aportado muchísimo durante estos meses y le estoy muy agradecida. El aprendizaje ha sido que llevarte muy bien con una persona no significa que tenga que ser tu socia ideal en el trabajo. Amigas sí, socias no.

El gran aprendizaje de estos meses…

…Ha sido aceptar que en los negocios, aunque creamos que se puede crecer “sobre la marcha”, es mejor hacerlo de manera planificada, en base a una estrategia y un orden establecido.

¿Quién me ha traído esto a mi negocio? Susana, una grandísima profesional que cree en mi negocio y sobre todo cree en mí como profesional. Estoy infinitamente agradecida a sus ideas, pautas, incluso frenos que está constantemente aportando para sacar mi máximo potencial como empresaria.

Sus comentarios son

desde la honestidad, pero con cariño,

desde el crecimiento, pero con profesionalidad,

desde el aprendizaje, pero sin intentar cambiar mi estilo.

Resumiendo, en el artículo de esta semana, tras los acontecimientos de estos meses, te traigo la frase que tanto me ayuda en los momentos difíciles en los que no salen las cosas.

NO HAY FRACASO SINO APRENDIZAJE.

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