Rumores en la empresa

Rumores en la empresa

Dime, ¿qué empresa has conocido en la que un rumor de pasillo no ha dado al traste con el buen ambiente entre compañeros? Yo no conozco ninguna en la que la rumología no exista. Es el gran quebradero de cabeza de los departamentos que gestionan personas y del área de Comunicación Interna. Hoy vamos a conocer cómo surgen, cómo se expanden y cómo pueden controlarse los rumores de empresa.

A pesar de lo que imaginemos, no todos los rumores deben tener un componente falso para que sea rumor. Los rumores se diseñan para ser creídos. Son noticias que se propagan de persona a persona y cuya veracidad está en duda, no ha sido contrastada o no existen datos que nos permitan hacerlo.

Todos necesitamos estar informados, especialmente en época de cambios. Si la empresa no presta atención a esta necesidad, los rumores que generan se expanden sin control ni orden. Las informaciones que circulan corren de boca en boca deformándose, agrandándose a cada paso, de manera rápida, más incluso que por cualquier medio de comunicación. Antes de que te puedas dar cuenta, la rumorología, los chismes en la empresa, son ya un virus.

Características de un rumor

Los mensajes informales o rumores de empresa se caracterizan porque suelen resultar confusos y, por lo general, suelen provocar malestar y preocupación. La mayoría de ellos son cortos y su contenido suele ser importante para el trabajador, con un componente morboso, a veces. Los rumores provocan ansiedad y malestar porque suelen estar relacionados con necesidades, emociones o miedos de los empleados.

Recuerdo a los trabajadores de una empresa pública siempre preocupados por su futuro en la Administración. El desempleo es siempre un miedo real. Los rumores sobre un posible cierre, un expediente de regulación de empleo o la absorción por parte de otra entidad, eran continuos. Nada de eso ocurrió en años, pero los profesionales trabajaron durante ese periodo temiendo que estas amenazas fueran inminentes. ¿Pensáis que esto no se reflejó o no tuvo su impacto en la actividad, en el ambiente laboral o en la reputación de la empresa?

Rumores de empresa

Las empresas son proclives a la generación de rumores, por varios motivos.

  • Por inexistencia o mala práctica en la política de comunicación interna.
  • Por intereses de algunos trabajadores o de sindicatos.
  • Por causas externas, para desacreditar a ciertas instituciones o entidades.
  • Por la competencia del mercado.

El miedo, la mayor amenaza

Los rumores de empresa solo se hacen fuertes cuando los canales oficiales se silencian. Es muy común ver en redes sociales crisis de comunicación o crisis de reputación corporativa mal gestionadas por parte de Administraciones o grandes empresas en las que los canales oficiales aguantan el chaparrón y dejan pasar el tiempo esperando que la tormenta pase.

En el ámbito interno también sucede… Los expertos siempre recomiendan aclarar un rumor en el momento en que se haya detectado, evitando que se dañe la credibilidad o la transparencia en la empresa. Pero lo común es que, ante la información de pasillo, en la mayoría de las entidades prefieran no intervenir confiando en que si no se le da mayor importancia a una información que circula, los demás tampoco lo harán.

Esto es muy típico en los partidos políticos, acostumbrados al desprestigio y al cruce de acusaciones, pero nada recomendable en el ámbito empresarial, donde el nuevo modelo de gestión de personas impone la escucha permanente, la transparencia y la participación.

Siempre será más creíble y generará confianza una empresa en la que la dirección aprenda a reconocer sus distorsiones internas y decida mitigarlas, porque lo contrario genera desapego: ¨si yo no le importo a la empresa, la empresa no me importa a mí¨.

Qué hacer con los rumores

En un entorno agitado es más fácil que los rumores de empresa se desaten. Por lo que hay que activar las alertas en momentos de cambio, de crisis o de crecimiento. La incertidumbre es el caldo de todos los males que afectan a la plantilla, a su rendimiento y al clima laboral. Por ello, te propongo:

  • Indaga e infórmate sobre el contenido del rumor.
  • Intenta averiguar su procedencia.
  • Mide el grado de importancia del mismo.
  • Actúa de manera ordenada y planificada.
  • Informa y tranquiliza a través de fuentes creíbles u oficiales.
  • Realiza un seguimiento de la información durante un tiempo.

Sin duda alguna, debemos asumir que en toda organización existe la comunicación informal y que las habladurías son comunes. Nunca debemos bajar la guardia entendiendo que determinadas situaciones o mensajes han sido entendidos si no han sido comunicados debidamente.

Como siempre, espero que este post haya sido de vuestro interés y estoy a vuestra disposición para asesorar y acompañar la transformación y el crecimiento de las empresas.

Marian Gil 

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